domingo, 26 de febrero de 2012

El trueque gana adeptos en una España en crisis

lainformacion.com
MADRID (Reuters) - Son las diez y media de una gélida mañana de invierno y Emanuela Scena está abriendo su tienda en el centro de Madrid.
Son las diez y media de una gélida mañana de invierno y Emanuela Scena está abriendo su tienda en el centro de Madrid. El suyo es uno de los muchos establecimiento con género de segunda mano abiertos en la capital española durante la crisis económica y está atestado hasta el techo con ropa, libros, CDs, y material eléctrico. En la imagen, varias personas caminan junto a un anuncio sobre la peseta en la población de Salvaterra do Miño, el 15 de febrero de 2012. REUTERS/Miguel Vidal
El suyo es uno de los muchos establecimiento con género de segunda mano abiertos en la capital española durante la crisis económica y está atestado hasta el techo con ropa, libros, CDs, y material eléctrico.
Pero a diferencia de otros, no acepta efectivo, sino que es parte de una economía de trueque de bienes y servicios que está ganando terreno a medida que el país se asoma a la recesión y aumentan las de por sí disparadas tasas de desempleo.
Encontrar vías distintas de hacer negocio ha llevado a las tiendas de dos ciudades españolas a buscar en el fondo de armarios y cajones una moneda que ya creían finiquitada en 2002.
"Cuando empezamos (en diciembre de 2010), España ya estaba en crisis. Al principio a la gente no le gustaba que todo lo que cambiábamos fuese de segunda mano, pero ahora lo entienden", dijo Scena.
'Ábrete Sésamo' --"nos gustó la idea de que el nombre sugiriese la cueva de los tesoros de Alí Babá", recuerda su propietaria-- recibe ahora hasta 20 clientes diarios que consiguen productos a cambio de los puntos que ganan trayendo objetos personales y pagando una pequeña cuota de suscripción.
La gente también puede comprar puntos con euros, "pero les sale más caro porque queremos fomentar el trueque".
Con una tienda así, Scena es una excepción dentro de una pequeña pero creciente economía paralela que se está viendo impulsada principalmente por una nidada de sitios de internet que viven de la publicidad y ofrecen plataformas para el intercambio en especie de prácticamente todo desde clases de idiomas a cuidado de perros, pasando por muebles y automóviles.
Además ha estimulado el descuento en el mercado de vivienda residencial en España, que se derrumbó en 2007 con el estallido de la burbuja inmobiliaria, inundando los balances de los bancos con una montaña de activos tóxicos y disuadiendo la concesión de nuevas hipotecas.
PROTEGER LA CAJA
Sabino Liébana, cuya compañía Atodatinta.com vende impresoras y accesorios para éstas en la red, es parte de la creciente comunidad de trueque entre empresas.
Durante 2010 pagó los 600 euros mensuales del alquiler de su oficina en Madrid con productos en lugar de dinero.
"Casi todo eran impresoras y cartuchos de tinta, y algunos ordenadores, dijo. "El casero me lo alquilaba al mismo precio que otros inquilinos. Yo le daba mis productos con descuento, pero nunca por debajo del precio de coste".
A Liébana no le importaba asumir el descuento porque podía proteger mejor su flujo de caja.
"Debido a los problemas de liquidez, creo que (el trueque) es algo que cada vez emplearán más y más empresas, sobre todo en el sector servicios", dijo, añadiendo que "prefería no decir" el beneficio que consiguió el año pasado con unas ventas de 500.000 euros.
Este empresario ha hecho cerca de una docena de transacciones en especie durante los últimos seis meses, la mayoría a cambio de publicidad y trabajos de diseño web y a menudo a través del portal de intercambios acambiode.com, con sede en Barcelona.
Fundado en España en 2001, el portal cubre la mayoría del mundo hispanoparlante, además de Italia y Portugal.
Tiene 310.000 clientes a escala global, la mayoría pequeñas empresas y profesionales de todo el espectro empresarial, y aumenta su base de clientes a razón de entre 2.000 y 3.000 al mes, dijo su director Jaime Martínez.
Los 67.000 usuarios que tiene en España sellan diariamente una media docena de transacciones de puro trueque o parte en efectivo, valoradas de media en unos 5.000 euros, lo que supone un volumen de negocio anual de unos 10 millones de euros.
El portal se expandió rápidamente cuando la crisis financiera golpeó en 2008 y ahora experimenta otra racha de crecimiento que Martínez espera se extienda mientras dure la crisis porque más empresas se fijan en la caja para mantenerse a flote.
"Estamos viendo mucha más actividad en España que en años anteriores", dijo. "El trueque es otra forma de financiar tus compras si tienes problemas de liquidez, lo que significa que puedes guardar tu efectivo para asuntos más urgentes".
Una cuestión obvia para el Gobierno es cómo mantener un registro del trueque. La Agencia Tributaria española no pudo arrojar mucha luz sobre cómo valorar fiscalmente el trueque, pero confirmó que este tipo de transacciones están sujetas a impuestos.
"Lógicamente la especialidad fiscal del trueque es la valoración de los bienes y servicios intercambiados. La legislación de todos los impuestos establece una normativa muy concreta para la valoración fiscal de bienes y servicios, siendo la más habitual el valor en el mercado", dijo Luis González, portavoz de la Agencia Tributaria, sin entrar en detalle.
Martínez de Acambiode.com señaló que en su negocio, tanto las transacciones nacionales como las internacionales tributan como si fuesen en efectivo.
Pero José María Mollinedo, vicepresidente del sindicato español de inspectores fiscales Gestha, reconoció que la economía de trueque es un "mercado totalmente opaco (que es) ... imposible de controlar".
¿CASAS MÁS BARATAS?
En España resulta difícil no ver síntomas de tensiones en la financiación.
Desde mediados de enero, alrededor de media docena de empresas cotizadas han comunicado que buscan refinanciar sus deudas o renegociar su vencimientos.
Entre ellas se encuentran la promotora de inmuebles comerciales Colonial y la inmobiliaria Quabit, supervivientes ambas del declive del sector que ha provocado una caída del 29 por ciento en el precio de la vivienda en algo más de cuatro años, según datos del sector.
Con la baja del crédito hipotecario bajando incluso a un ritmo más brusco, un tercio en los doce meses hasta noviembre según cifras oficiales, se dan las condiciones para que también se produzca un repunte del trueque en el mercado inmobiliario.
"Hemos crecido tremendamente rápido sólo con el boca a boca", dijo Eneka Tamayo de sepermuta.es, un portal de intercambio de propiedad residencial que dirige en la ciudad vasca de San Sebastián.
Fundado en 2008, ha expuesto unos 6.900 hogares y recibe unas 40.000-50.000 visitas mensuales. Los vendendores procuran precios orientativos para su vivienda y una lista de deseos sobre lo que buscan a cambio del mismo valor.
Tamayo espera que el número de anuncios siga subiendo hasta que el mercado se recupere y "no veo que esto vaya a suceder en un futuro inmediato.
"Hay mucha gente que quiere comprar y no sabe cómo, si no tienen trabajo ... y si los bancos no prestan", dijo. "Si ya tienes una casa, de esta forma no necesitas reunir mucho dinero extra".
Las permutas inmobiliarias están gravadas con un impuesto patrimonial del 7 por ciento, el mismo que para las transacciones en efectivo. Pero Tamayo argumenta que con el trueque resulta más barato.
"Si vendes una casa por dinero, buscas el precio más alto posible. Si haces una permuta, mantienes el precio lo más bajo posible para pagar menos impuestos", señaló.
Las comparaciones confirman este argumento.
Un usuario del portal que quiere mudarse a Valencia ha valorado su piso de cuatro habitaciones en la localidad madrileña de Leganés en 240.000 euros. Un agente inmobiliario está vendiendo un piso algo más grande en la misma calle por 435.000 euros.
Un piso de tres dormitorios en Denia, una ciudad de la Costa Blanca al norte de la provincia de Alicante, está valorada para una permuta en 145.000 euros, mientras que en el mercado al contado un piso más pequeño tres números más abajo se ofrece por 180.000 euros.
EL TIEMPO ES ORO
Entre las plataformas de internet para el trueque de servicios como clases de inglés o cocina española, conocidas como bancos de tiempo, figura 'De persona a persona' (www.depersonaapersona.es), lanzada el pasado septiembre en Madrid por Ignacio Cristóbal Martín.
"Es un poco más complicado (que intercambiar bienes). Tienes que confiar en la otra personas, que son de buena fe", dijo.
Martín cree que ese es el motivo por el cual, en un país con cerca de una cuarta parte de la población activa en paro, su página no ha conseguido atraer a más de unos 800 usuarios y unas 5.000 visitas al mes.
En un intento de expandirse con mayor rapidez, planea un relanzamiento con un código de conducta más exigente para los usuarios y la capacidad de incluir en una lista negra a aquellos que no brinden los servicios ofrecidos.
Salvaterra de Miño, en el noroeste de España, no ha tenido dificultades en obtener clientes para su innovadora contribución a la economía, atrayendo a compradores de hasta 100 kilómetros de distancia desde que comenzó con la "operación peseta" en octubre.
Casi 50 negocios locales han suscrito la iniciativa y el municipio pontevedrés han recaudado el equivalente a 12.000 euros en las antiguas pesetas, que luego cambia con las autoridades bancarias al tipo de conversión con el que se adoptó la moneda única: 166,386 pesetas por euro.
"No pensábamos encontrarnos con una respuesta tan grande", dijo Pablo Pino, que dirige la asociación local de comerciantes. "Y también es una forma de poner a Salvaterra en el mapa".
Consumidores de los alrededores de Madrid también han podido hacer este tipo de canje. La localidad de Villamayor de Santiago, al sureste de la capital, acogió un programa idéntico que acabó el pasado 17 de febrero, aunque no por falta de pesetas.
Pesetas por valor de unos 1.700 millones de euros siguen en circulación, según el Banco de España, que dice no tener planes para poner plazos a la validez de la moneda. El año pasado, se cambiaron directamente en el banco central unos 14 millones de euros.
Un portavoz del organismo rehusó hacer comentarios sobre la posibilidad de que iniciativas parecidas puedan cuajar en otras partes de la zona euro que, como España, se están hundiendo en la recesión.
Sin embargo, algunos consumidores parecen haber perdido este tren. Francia dejó de cambiar francos el 17 de febrero y Finlandia hará lo mismo con el markka este mismo mes.
/Por John Stonestreet/
(Reuters)

LOS JUECES PIDEN UNA REFORMA DE LA LEY HIPOTECARIA

Neus Gómez Valencia 
 

La casa debe saldar la deuda hipotecaria con el banco. Esta es la premisa sobre la que parte la asociación valenciana Jueces para la Democracia para abogar por una reforma del Código Civil al que consideran "injusto". En estos términos se expresa desde la asociación su portavoz Joaquín Bosch, quien sostiene que "los bancos no pueden pretender seguir obteniendo beneficios a costa de un endeudamiento de por vida de sus clientes, como sucede en muchos casos".

Los jueces progresistas sostienen que los bancos deben asumir sus responsabilidades sobre la crisis económica y financiera por la que atraviesa el país. Y sostienen que la dación de la vivienda como pago de la hipoteca debe ser considerado como un pago "justo", independientemente de cómo puedan llegar a fluctuar las tasaciones y los valores de las viviendas en el mercado en situación de bonanza o de crisis. Ya que, según exponen, "el banco aceptó una tasación y en función a ella, concedió una hipoteca. Por lo tanto, esa hipoteca vale lo que vale la vivienda. No hay por qué pagar más y endeudar al máximo a una familia que ya ha perdido su hogar", sostiene Bosch.

Sin embargo, los magistrados no ponen ahí el freno. "También habría que considerar que el nuevo texto legal, ya reformado, tuviera un carácter retroactivo. Para conseguir compensar a los ciudadanos que ya se encuentran en una situación desesperada", sostiene.


Una interpretación flexible

La ley hipotecaria española es flexible. En opinión de los magistrados, el Código Civil español no habla de la dación en pago como modo extintivo de las obligaciones, aunque da por supuesta la institución en los artículos 1.521 y 1.636, al tratar de los retractos, y en algunas otras disposiciones. Esto significa que se recoge la figura de la dación en pago como método de saldar la hipoteca pero defiende que el banco pueda perseguir y embargar bienes y cuentas hasta que quede totalmente liquidado el préstamo hipotecario si en la subasta de la vivienda el precio que se ha pagado por ella no ha conseguido saldar, en totalidad, la deuda contraída con el banco. "Una situación muy injusta para el hipotecado" subraya el magistrado Bosch.

Así la ley, los tribunales pueden dar la razón o no, y los bancos alegan actuar amparados por la ley que les permite el cobro de la totalidad del préstamo y sus intereses. Sin embargo, la condición social y la sensibilidad hacia una situación de crisis hace que los magistrados emitan últimas sentencias favorables hacia los afectados. En enero, la Audiencia de Navarra dictó, contra todo pronóstico, una sentencia en la que consideró devolver al banco un piso hipotecado como cancelación de una hipoteca. El juez argumentó que la causa de la crisis económica viene dada por "la mala gestión del sistema financiero y las hipotecas basura". Esa sentencia fue el inicio de un debate que ya ha llegado al Congreso. En febrero, los grupos parlamentarios de PSOE y PP confirmaron en el Pleno su rechazo a tramitar una proposición de ley de ERC, IU e ICV que reclamaba cambiar la legislación hipotecaria. Sin embargo, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en un compromiso establecido con Joan Ridao (ERC) accedió esta pasada semana a que el Congreso estudie la dación del piso a cambio de saldar la deuda hipotecaria con el banco al completo. Esta nueva actitud del Gobierno sorprendió hasta a la propia ministra de Economía, Elena Salgado, quien ya se ha adelantado a advertir que este tipo de medida supondría un peligro para el sistema financiero español.

Adicae recabará apoyo para cambiar la ley

El debate sobre si es conveniente o no modificar la actual legislación sobre hipotecas ha llegado también al último eslabón, el de los usuarios. La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) ha celebrado este fin de semana una jornada con el único objetivo de reclamar cambios en la ley hipotecaria. Durante el evento se habló de la necesidad de una reforma en el sistema para acabar con los "innumerables abusos", como las cláusulas suelo, que hace que haya hipotecas que tengan un tipo mínimo limitado independientemente del euribor. Un extremo que ha sido también duramente atacado por las asociaciones de consumidores.

El presidente de Adicae, Manuel Pardos, indica que las más de un cuarto de millón de ejecuciones hipotecarias desde 2007 y el clamor social "creciente" contra los abusos en las hipotecas "hacen imprescindible un debate serio para lograr una regulación justa y razonable".
Por esta razón, Pardos critica la actitud "cerril" de la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, y de las entidades financieras, que se oponen a los cambios en virtud de sus intereses "mezquinos". La Asociación anunció que instalará cuarenta mesas informativas en veintiocho provincias de quince comunidades autónomas para recabar el apoyo de los ciudadanos a una reforma de la actual regulación hipotecaria.
En la Comunitat Valenciana, en los últimos cuatro años, más de 50.000 personas han perdido su piso por no poder hacer frente al crédito hipotecario. 

levante-emv valencia

martes, 14 de febrero de 2012

La crisis activa el trueque de casas entre particulares


La dificultad para vender lleva a decenas de vigueses a proponer cambios por internet



Ante la crisis, originalidad... y memoria. Con un mercado inmobiliario tiritando por la crisis y una caída en las operaciones de compraventa de viviendas del 22% en la provincia, a los propietarios que quieren vender sus inmuebles solo les queda una salida: el trueque, la práctica que activó el mercado en su génesis. En la actualidad decenas de vigueses mantienen en internet anuncios para cambiar su piso, casa o chalet por otro de características similares. Solo la página web sepermuta.es registra 21 ofertas para Vigo, a las que se suman las 20 de Milanuncios.es o las cerca de 70 de Mundoanuncio.es

CARLOS PREGO Con 223 m2 en pleno corazón de la ciudad, el apartamento "recién reformado" de Antonio Parrado es una joya de difícil venta. Tras tentar sin éxito al mercado inmobiliario y cansado de esperar la llamada de un "comprador ideal" –o justo, al menos– que no llegaba, Antonio descolgó el tradicional cartel de "se vende" y lo sustituyó por otro de "se cambia". Ahora cualquier propietario que disponga de una vivienda similar a la suya e intente venderla sin éxito puede negociar con él una "permuta". El único requisito que exige es que el inmueble esté en A Coruña y su valor se aproxime a los 400.000 euros en que Antonio valora su piso. "Está reformado y no quiero regalarlo", explica.
El caso de Antonio no es una excepción. Las dificultades para encontrar precios atractivos o incluso un comprador interesado han llevado a decenas de propietarios vigueses a intercambiar sus casas, pisos o chalets por los de otros ciudadanos en una situación similar. El mercado –que se concentra principalmente en Internet– gana adeptos y alcanza ya los 21 anuncios activos en la web Sepermuta.es y una veintena más en Milanuncios.es. En otro de los portales más activos en el trueque de productos de segunda mano, Mundoanucio.es, se registran cerca de 70 ofertas para el intercambio de viviendas en Vigo, algunas tan sugerentes como la que, con fecha de agosto de 2011, canjea un piso en tercera línea de playa de Benidorm por otro en Vigo. En toda la provincia de Pontevedra el Instituto Nacional de Estadística (INE) computa 150 operaciones cerradas a lo largo del 2011, una cifra incluso menor a la de 2010, cuando se alcanzaron los 200 acuerdos.
Calcular el alcance real de los trueques es sin embargo complicado ya que, como explica uno de los responsables de Sepermuta.es, Eneka Tamayo, muchas de las operaciones terminan concretándose en dos escrituras de compraventa, lo que lleva al INE a no reconocerlas como intercambios. Esa posibilidad responde a las condiciones de las permutas. A la hora de cerrar un intercambio los dos propietarios tienen que valorar sus viviendas para tributar más tarde el 7% del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) y el de Plusvalía. Cuando hay diferencias en las dos tasaciones el margen puede cubrirse con un pago en metálico, salvo si es superior al 50%. En ese caso pervive el espíritu del intercambio pero la ley obliga a realizar dos escrituras de compraventa. Otra de las situaciones que complica a menudo el proceso es que una de las viviendas esté hipotecada. Cuando eso sucede los propietarios pueden cancelar, subrogar o incluso abrir un nuevo crédito.
"Cerrar una permuta es muy difícil porque las dos partes tienen que llegar a un acuerdo mutuo", explica el presidente de la Asociación de Empresarios Inmobiliarios Adeido, Benito Pérez, para quien los intercambios todavía están en un "estado primario" en Galicia. Países de la Unión Europea o Comunidades del resto de España, como el País Vasco, o Madrid –donde el propio Ayuntamiento de Alcorcón activó un Plan Permuta para realojar a un centenar de ancianos a cambio de sus antiguas viviendas–, aplican con mayor frecuencia esta práctica. En Galicia, explica Pérez, prevalece todavía "la cultura de la propiedad". Su experiencia le dice además que solo se trueca en casos de herencia o "cuando la operación está apoyada por una aportación monetaria".
En cualquier caso el intercambio sigue siendo la válvula de escape para decenas de ciudadanos que necesitan mudarse de residencia pero ya tienen una en propiedad. "Quiero otra vivienda que se adapte a mis necesidades", explica Marcos Estévez, que intercambia un piso de 144 m2 en Gran Vía por una casa en Coruxo o Navia. Tras comprar su vivienda en 2008, Marcos sintió hace un año la necesidad de cambiar de aires y desde entonces planea irse a las afueras. "No quiero hacer negocio", apostilla antes de lamentar que "si pido un precio de mercado por mi casa es imposible venderla". Natalia Blanco, en una situación similar, trueca dos pisos en la ciudad –en Urzáiz y Jenaro de la Fuente– por una casa en los alrededores. "Estoy cansada de vivir en un piso", anota esta propietaria, quien se reconoce incluso "dispuesta a perder dinero" por "vivir con más tranquilidad". De momento la opción de la permuta tampoco le ha funcionado. Aunque obtuvo varias ofertas para cambiar sus pisos por una casa en pueblos de los alrededores, Natalia las desechó al no resultarle atractivas. "Hace unos años el trueque de casas no se contemplaba siquiera, era algo impensable", apunta.
Faro de Vigo

COM BUSCAR FEINA


domingo, 12 de febrero de 2012

LA SALVACIÓN DE LA CRISIS: EL TRUEQUE

SUSANA MÁRQUEZ Sentirse defraudado por el uso abusivo del dinero y la mentalidad alternativa van de la mano. Generalmente son personas que gustan de la vida sencilla. Los integrantes de la asociación Coín en Transición son un claro ejemplo de ello. Han hecho del decrecimiento económico una forma de estar en el mundo y han establecido una red de apoyo mutuo que funciona mediante trueques de bienes y servicios pagados con una moneda propia, los «coínes», que no está sometida a vaivenes financieros.

Las más de 70 personas que integran desde hace dos años este grupo local ya conocen las ventajas de pertenecer al movimiento Ciudades en Transición, que consiste en convertir los pueblos y ciudades en lugares más humanos, ecológicos y sostenibles, estableciendo vínculos que fortalezcan a las personas frente a las crisis económicas. El más conocido es el de Totnes, Inglaterra, iniciado en el año 2005. El movimiento se extiende hoy por varios países de todo el mundo.

Un sistema posible y real. El sistema en el que viven es posible y ellos los demuestran cada día. Tienen huertos ecológicos colectivos para el autoconsumo en dos terrenos cedidos, utilizan materiales sostenibles en su área de bioconstrucción y aprovechan las energías alternativas, como la corriente de un río, para hacer una bomba de ariete y regar sus cultivos. Construyen hornos solares aprovechando los fotolitos de las imprentas. Se abastecen de los productos locales siempre bajo la premisa de «si ayudas al vecino, te estás ayudando a ti mismo», tal y como explica uno de los integrantes de Coín en Transición, Ildefonso Hernández.

Felicidad sin complicaciones. Ilde, como lo conocen en la asociación, trabajaba en una multinacional de la que lo despidieron «por ser más justo con los clientes que con la empresa». Actualmente vende sistemas de telecomunicaciones vía satélite por Internet, pero sólo trabaja ocho horas a la semana. «Mi objetivo es decrecer económicamente para necesitar menos, y así puedo dedicar tiempo a las personas que quiero».

Vive en Coín junto con su hijo de cuatro años (tiene su custodia compartida) en una habitación alquilada y convive en casa con su arrendadora, a la que sí paga en euros. Casi todo lo demás, lo abona en coínes porque encuentra lo que necesita en la asociación, en el mercadillo interno. Para conseguir la moneda local, hace trabajos para otros miembros que lo necesitan. No gasta combustible, se mueve en bicicleta incluso para recoger a su hijo del colegio, ante las miradas curiosas de sus compañeros. No gasta en juguetes, prefiere invertir el tiempo que emplearía para ganar ese dinero en elaborar para su pequeño juegos que son la envidia de muchos niños. Y es inmensamente feliz.
Nella van den Brul es una holandesa de 65 años. Vive sola en Arroyo de la Miel, pero está muy vinculada al movimiento. Se dedica a la venta de pinturas y en Coín en Transición, está encargada del mercadillo interno. «Yo he pedido apoyo para la limpieza de mi casa y para hacer unas tareas en mi empresa, y han acudido cinco personas a las que he pagado en buena parte con coínes. Para conseguir la moneda, hago pasteles».

Santi Hevilla tiene 56 años, vive en Coín y siempre ha estado involucrada en el movimiento ecologista. «Tengo mi huerta y frutales, cultivo para autoconsumo y compro en coínes pan, bizcochos y hortalizas que no tengo», explica. La moneda local la consigue vendiendo sus acelgas en el mercadillo interno y asegura que el dinero no le soluciona nada, prefiere pagar con este trueque.

Ana Blanco y su marido huyeron del ajetreo de Madrid hacia una casa de campo en Coín. Esta malagueña de 39 años trabajaba en una multinacional americana de consultoría informática. «Cuando me quedé embarazada, pedí una excedencia, mi marido sigue trabajando porque tenemos una hipoteca que pagar, pero lo que puedo lo compro con coínes, como fruta o mano de obra para mi campo», asegura. La moneda interna la consigue ofreciendo su ayuda en cuanto a soporte informático, o vendiendo limones y almendras de su terreno.

Ahora está embarazada de su segundo hijo y asegura que su niña, de dos años y medio, «está encantada con el sitio». Admite que con un sueldo «aquí se vive mejor y con menos dinero que en la ciudad». El producto ecológico para ellos es esencial. Rechazan la carne y la leche, incluso la niña, que «nunca enferma y tiene una vitalidad impresionante».

«La gente nos llama hippies a los que vivimos de una forma distinta a las normas sociales. Pero yo creo que la palabra que nos identifica es alternativo, alternativo a lo convencional», concluye.

HAZ DE LA MOBILIDAD ALGO SOSTENIBLE CON EL AUTOSTOP

El hacer autostop o lo que coloquialmente llamamos “hacer dedo” va a ser todavía más fácil gracias a esta iniciativa de desarrollo de “consumo colaborativo”. Lo que se denomina actualmente “carpooling”; no sólo facilita la movilidad, sino que también te ayuda a conocer más gente – a socializarte un poco más – y a mejorar el medio ambiente. Por el momento funciona en el área de la ciudad de Girona, pero esperamos que pueda replicarse pronto en otros lugares.

¿Cómo funciona? a partir de que el usuario detalla por internet o móvil en la web de Fes edit la ruta que quiere hacer – bien como viajero o como conductor - y de forma automática se le adjudica la persona con que puede realizar el viaje, dando la opción además de valorarlo e incluso de hacer el seguimiento de la posición del conductor o pasajero vía GPS. El sistema de moneda que utiliza además es muy original, pues tiene dos tipos de divisas, una para los pasajeros con la denominación de Dits o “dedos” y otra para los conductores con la denominación de Fets o “hechos”; Los Dits los utilizan los pasajeros que viajan para pagar a los conductores por el favor del transporte, y se puede obtener consumiendo en toda una red de entidades colaboradoras o de la propia Universidad de Girona, una de las promotoras de esta moneda; otra manera de poder conseguir Dits es canjeando los Fets obtenidos como conductor al compartir tu coche. Los Fets además se pueden canjear por plazas de aparcamiento privilegiadas, gasolina, revisiones y lavado de coche, además de descuentos en los establecimientos adheridos al sistema.

Fes edit funciona desde septiembre del año pasado y es un proyecto desarrollado por el centro EASY y la Universidad de Girona, además de la Oficina Verde de esta Universidad, disponible para sus más de 15.000 alumnos, profesores y personal asociado. Parece ser que ya tienen más de 500 usuarios activos que comparten vehículo para hacer sus rutas diarias.

Twitter: @fes_edit

TRUEQUE PARA NIÑOS - TRUEQUEÑUELOS

A través de algo tan sencillo como un intercambio, los niños aprenderán que no hace falta comprar para tener, sino que reciclar es una opción igual de válida y que, además, nos enseña que hay otra forma posible de obtener cosas bonitas sin gastar.
 ¿Qué es Truequeñuelos? Un espacio en el Jardín de Las Cigarreras dedicado al trueque, donde los más pequeños podrán intercambiar sus objetos o juguetes con otros niños. Valorar y poner precio a un objeto, buscar para encontrar unos cromos, un instrumento musical, un libro o un juguete que ya no se utiliza e intercambiarlo por otro que nos guste más o que nos sea más necesario.
Centro Cultural Las Cigarreras
Calle San Carlos, 78.  03013. Alicante. Ver mapa
Cultura Contemporánea: 965.20.66.74.
Patrimonio Cultural: 965.21.17.44.
Casa de la Música: 965.21.26.07.
www.cigarreras.es